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Guía gastronómica

Sevilla para amantes de la buena mesa.

La cocina sevillana no es complicada. Son unos pocos ingredientes muy buenos, tratados con respeto y comidos de pie con gente que te cae bien.

Sevilla para amantes de la buena mesa.

Los platos que de verdad importan

Espinacas con garbanzos, de origen andalusí, que piden por igual banqueros y albañiles.

Carrillada, guisada hasta deshacerse. La prueba de fuego de cualquier cocina de aquí.

Pescaíto frito: tan ligero que debería estar prohibido, mejor en cucurucho cerca del río.

Salmorejo, más denso y redondo que el gazpacho, cordobés y adoptado sin complejos.

Jamón ibérico de bellota, cortado fino y nunca muerto de frío.

Cómo pedir sin parecer perdido

Las tapas se comparten. Pide tres o cuatro, cómelas y decide la siguiente ronda — nadie pide todo de golpe.

Come en la barra si hay hueco. Es más rápido, más barato y ahí está la conversación.

Pregunta qué hay bueno hoy en lugar de leer toda la carta. La respuesta es corta y siempre acierta.

Dónde voy yo

Triana, alrededor del mercado y San Jacinto, por el pescado y por los bares que usa mi familia desde hace décadas.

El Arenal, por las tabernas de azulejo y precios escritos a mano.

Alameda y Feria, por la generación nueva de cocineros que hace cosas serias sin mantel.

Evito las calles pegadas a la Catedral al mediodía. No porque se coma fatal, sino porque a diez minutos se come mucho mejor.

El horario lo es todo

Comida: de 14:00 a 16:00. Cena: a partir de las 21:00. Llegar a las 19:30 es encontrar una sala vacía y una cocina cansada.

El almuerzo del domingo es sagrado y está lleno. Reserva o ve pronto y ten paciencia.

El lunes es el día flojo de las buenas cocinas: muchas pescaderías descansan, así que elige carne o verdura.

Vino, jerez y qué beber

Manzanilla de Sanlúcar con pescaíto frito es el mejor maridaje de Andalucía.

Fino para la primera ronda; oloroso si la noche se convierte en conversación.

Una caña se mantiene fría. Una pinta no, y por eso aquí nadie la pide.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena un tour gastronómico en Sevilla?
Si te lleva a bares en los que nunca habrías entrado y te explica por qué existe cada plato, sí. Si son seis personas siguiendo un paraguas, no.
¿Se pueden adaptar alergias o dietas?
Sí. Comer vegetariano en Sevilla es más fácil de lo que se cree, y planifico la ruta según lo que me cuentes antes.
¿Cuánto cuestan las tapas?
Entre 3 y 6 euros la tapa en un bar normal. Cuatro tapas y una bebida por persona son una comida completa.

Cómete la ciudad conmigo

Experiencias gastronómicas privadas por los bares que uso de verdad, a las horas a las que se come de verdad.