Los tres que no debes saltarte
El Real Alcázar es el único sitio donde reservar no es opcional. Ve al primer turno de la mañana, antes de que se llenen los jardines y mientras la luz aún entra baja entre los arcos. Dedícale dos horas, no cuarenta minutos.
La Catedral y la Giralda son enormes de una manera que las fotos aplanan. La rampa de la torre se construyó para subir a caballo, y eso cuenta más de la historia de Sevilla que cualquier cartel de dentro.
La Plaza de España es gratuita, abierta y mejor a las ocho de la mañana o una hora antes del atardecer. En medio, es de los grupos y del calor.



